Biografía
Carmen Martín Gaite nació en Salamanca el 8
de diciembre de 1925. Se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad de
Salamanca, donde conoció a Ignacio Aldecoa y a Agustín García Calvo. En esa
universidad tuvo además su primer contacto con el teatro participando como
actriz en varias obras. Colaboró en varias revistas como Trabajos y Días en
Salamanca y Revista Nueva en Madrid.
Escribió su primer cuento, Un día de libertad, en 1953, aunque
confiesa escribir desde los 8 años. Comienza su carrera literaria con El
balneario obteniendo en 1955 uno de los premios literarios de mayor prestigio en
España, el Café Gijón.
Tres años después presenta la que sería su obra
incomparable, Entre visillos, al Premio Nadal y que finalmente ganó. Escribe dos
obras de teatro, el monólogo A palo seco en 1957, que fue representado en 1987,
y La hermana pequeña en 1959, rescatada en 1998 por el director de teatro Ángel
García Moreno y estrenada el 19 de enero de 1999 en Madrid.
Durante la década de los sesenta continúa cultivando la narrativa,
con obras tan importantes como La ataduras (1960) o Ritmo lento (1963), pero es
en los setenta cuando vemos la versatilidad de Martín Gaite. Publica sus dos
ensayos sobre el proceso contra Macanaz además de su tesis, recopila su poesía
en A rachas (1976), y una de sus obras cumbre, la novela Retahílas, sale a la
luz en 1974. También a esta década debemos su primera recopilación de relatos,
Cuentos completos. Su faceta periodística se caracteriza por su etapa de
redactora en los comienzos de Diario 16.
Su matrimonio con Rafael
Sánchez Ferlosio duró unos años antes de acabar en separación, en los cuales
tuvieron una hija, Marta, a quien dedicó el cuento La reina de las nieves.
Falleció antes que ella. Entre otros logros, Martín Gaite destaca por haber sido
la primera mujer a la que se le concede el Premio Nacional de Literatura con El
cuarto de atrás en 1978, y por haber ganado en 1994 el Premio Nacional de las
Letras por el conjunto de su obra.
Fue una de las personas más y mejor
premiadas del mundo de la literatura; obtuvo el Príncipe de Asturias en 1988
compartido con el poeta gallego José Ángel Valente [1929-2000], el Premio Acebo
de Honor en 1988 como reconocimiento a toda su obra, el Premio Castilla y León
de las Letras en 1992, Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes en 1997, Pluma
de Plata del Círculo de la Escritura otorgada en junio de 1999 y cuya ceremonia
fue retransmitida por videoconferencia a través de Internet, algo sin
precedentes, hasta aquel momento, en el mundo literario. Con su ensayo Usos
amorosos de la posguerra española recibió en 1987 el Premio Anagrama de Ensayo y
el Libro de Oro de los libreros españoles. Esta obra dispara sus ventas, y desde
entonces las obras de Carmen Martín Gaite están siempre entre las más vendidas
en España, siendo espectacular su éxito en la Feria del libro de Madrid, donde
solía ser su obra de cada temporada la más vendida de la feria.
Cultivó
también la crítica literaria y la traducción destacando en autores como Gustave
Flaubert [1821-1880], Rainer Maria Rilke [1875-1926] y Emily Brönte [1818-1848];
colaboró, asimismo, en los guiones de series para Televisión Española como Santa
Teresa de Jesús (1982) y Celia (1989), serie infantil basada en los famosos
cuentos de la escritora madrileña Elena Fortún (1886-1952).
Se trasladó a esta ciudad en 1950 y se doctoró en la Universidad
de Madrid con la tesis Usos amorosos del XVIII en España. Ignacio Aldecoa, cuya
obra estudiaría posteriormente, la introdujo en su círculo literario, donde
conoció a Josefina Aldecoa, Alfonso Sastre, Juan Benet, Medardo Fraile, Jesús
Fernández Santos y Rafael Sánchez Ferlosio, con quien se casó en 1954. De esta
manera se incluyó en la que sería conocida como la Generación del 55 o
Generación de la Posguerra.
Publica dos enormes éxitos de crítica y público, Lo raro es vivir
en 1997 e Irse de casa en 1998, y en 1999 se publica y representa La hermana
pequeña y recopila en Cuéntame, con la colaboración de la Emma Martinell Gifre,
ensayos y cuentos escritos entre 1953 y 1997. En 2000 se le diagnostica un
cáncer que cerca de mes y medio después acabará con su vida el 23 de julio en
una clínica de Madrid. Es enterrada en El Boalo, donde residió sus últimos años
en la casa familiar y donde están enterrados sus padres y su
hija.
Obras
El balneario (1955): Consta de una novela breve homónima y
de tres relatos: Un día de libertad, Los informes y La chica de
abajo.
Entre visillos (1958): A través de la charla aparentemente
insignificante de un grupo de muchachas, conocemos sus ocupaciones cotidianas,
sus angustias, la insuperable tristeza que se manifiesta tras el aburrimiento y
la falta de imaginación. La presencia de Pablo Klein, llegado a la ciudad para
ocuparse de la clase de alemán del Instituto, es el pretexto narrativo que
centra la mayor parte de los sucesos de Entre visillos. Pablo, persona reservada
y observadora, honesta y poco convencional, choca con el ambiente plano y
conformista.
Las ataduras (1960): Reúne una novela corta y seis
relatos breves cuyo denominador común es la dependencia de los protagonistas a
los lazos familiares o los de compromiso afectivo.
Retahílas
(1974): Con motivo del traslado a cierta aldea gallega de una anciana señora
que solicita ir a morir a la casa de sus mayores, donde nadie de la familia pisa
hace años, se entabla la conversación en esa casa, a lo largo de toda una noche,
entre Eulalia, una nieta de la moribunda que la ha acompañado y para quien aquel
lugar tiene recuerdos de infancia y juventud, y su sobrino Germán, que ha
acudido después, movido por una especie de curiosidad
literaria.
Fragmentos de interior (1976): Nos traslada al ambiente
de una familia de clase media en el Madrid de nuestros días, en la que todos sus
componentes, incluso Luisa, la nueva chica de servicio, son protagonistas por
igual.
El cuarto de atrás (1978): Es una novela que nos invita a
averiguar el significado de los recuerdos, las memorias, el impacto de las
lecturas que hemos hecho en nuestras vidas.
Caperucita en
Manhattan (1990): Carmen Martín Gaite nos recrea magistralmente esta
historia y la adapta a la sociedad en la que vivimos, con una Caperucita que es
una niña de hoy y que se mueve en un bosque muy diferente, Manhattan. En el
relato también se encontrará con los personajes del famoso cuento, aquí
completamente diferentes: Miss Lunatic, Mister Wolf, etc.
Nubosidad
variable (1992): Sofía Montalvo y Mariana León fueron amigas en el colegio.
Sofía, joven imaginativa, de carácter abierto, se ha visto atrapada en una
oscura existencia de esposa y madre de familia. Mariana, cuya trayectoria
amorosa es muy confusa, se ha convertido en una brillante psiquiatra de moda.
Después de más de treinta años, el azar las hace coincidir en un cóctel y el
recuerdo de su amistad desencadena en ambas una revolución interior que irá
creciendo a lo largo del libro.
La reina de las nieves (1994):
Cuando el joven Leonardo Villalba, recién salido de la cárcel, desorientado,
perdido, intenta poner orden en su vida presente, se acuerda siempre de un
cuento de Andersen: La reina de las nieves.
Lo raro es vivir
(1997): Águeda Soler, archivera de oficio, 35 años, hace dos meses que ha
perdido a su madre. Durante la ausencia de su marido, Águeda visita a su abuelo
y, cuando el anciano la confunde con su madre muerta, ella no le contradice, una
decisión que la sumerge en un delirio de emociones. También entonces reencuentra
en el metro a un viejo amigo, y en el archivo histórico donde trabaja, recupera
a una amiga...
Irse de casa (1998): Amparo Miranda, hija de
soltera, emigra con su madre a Nueva York, donde consigue ser diseñadora de
modas. Años después regresa a su ciudad natal con el ánimo de dejar descansar
definitivamente sus recuerdos de infancia. Aunque nadie la reconoce, Amparo
despierta entre los vecinos una curiosidad obsesiva.
Los
parentescos (2001): La muerte le impidió terminar esta novela. La autora
recrea, a través de los ojos de un niño, el universo familiar que le es tan
querido, lleno de fascinaciones cotidianas, silencios y pequeños secretos que
van urdiendo, con los años, los tejidos de la vida.
Premios
1954 - Premio Café Gijón por El balneario
1957 -
Premio Nadal por Entre visillos
1978 - Premio Nacional de Narrativa
por El cuarto de atrás
1987 - Premio Anagrama de Ensayo por Usos
amorosos
1988 - Premio Príncipe de Asturias
1994 - Premio
Nacional de las Letras